Una compra a precio bajo para entrar a un mercado en expansión: el desafío de los Werthein con DirecTV

La operación con DirecTV significa el regreso de una de las diez familias argentinas más millonarias al negocio de las telecomunicaciones

Julio trajo una noticia fuerte para el mercado de las comunicaciones latinoamericano, y para el argentino en particular.

El Grupo W, perteneciente a la familia Werthein, consiguió quedarse con una de las tres empresas más importantes del mercado de televisión paga en América Latina y la segunda en Argentina: DirecTV.

Con un pago estimado en u$s500 millones, el gigante norteamericano AT&T vendió su deficiente unidad de televisión satelital al zigzagueante grupo familiar local.

La operación implica el cambio de mano de uno de los actores más trascendentales del mercado comunicacional latino junto a Movistar (España) y Telmex (México).

La realidad marca que desde hace algunos años, AT&T busca desprenderse de su empresa de televisión satelital, incluso dentro de los Estados Unidos donde cuenta con más de 15 millones de clientes. De hecho, en los últimos días se hizo oficial la creación de una nueva empresa escindida de AT&T para controlar DirecTV en Estados Unidos. Allí, el fondo inversor TPG pagó más de u$s1.800 millones para quedarse con el 30% de esta nueva empresa.

Vrio, como se conoce al capítulo latinoamericano de la empresa de televisión satelital, acumuló deuda y significaba un lastre para los norteamericanos que sólo conservarán la operación mexicana (donde son socios de Televisa).

Brasil (donde la empresa se denomina Sky), Sudamérica y el Caribe representan un total de 10,5 millones de clientes. Para dimensionar la relevancia de DirecTV en el mercado alcanza con decir que es el operador más importante de Ecuador, el segundo Argentina, Brasil, Chile y Perú. Sin embargo, en 2020 la facturación de Vrio cayó un 18% y la empresa ya vendió sus unidades en Venezuela, Puerto Rico e Islas Vírgenes. Un gigante en caída.

¿Podrán levantarlo los Werthein?

DirecTV significa el regreso de una de las diez familias argentinas más millonarias al negocio de las telecomunicaciones. Siempre bajo gobiernos peronistas, su paso por el Citicorp Equity Investmen (Grupo CEI) en el menemismo y por Telecom (Sofora) durante el kirchnerismo colocan a los Werthein como empresarios experimentados en el rubro.

Más allá del ingreso a la empresa de televisión satelital, los Werthein ya cuentan con activos en telecomunicaciones: después de su salida de Telecom para que ésta se fusione con Cablevisión, en 2018 anunciaron la inversión de u$s70 millones para la construcción de uno de los cuatro cables submarinos que conectan al país con internet y desembocan en las playas de Las Toninas. El «ARBR» conecta al país con San Pablo (Brasil) y de allí a Nueva York gracias a la participación de Seaborn Networks que detenta el 65% de la propiedad del cable.

Pero el origen de los Werthein está en el agro y los seguros. En el segundo negocio ingresó de la mano de un viejo conocido del que, indirectamente, hoy dependerá la aprobación de sus negocios con DirecTV en Argentina. Cuando Alberto Fernández era Superintendente de Seguros de la Nación (entre 1989 y 1995), el Estado se hizo de La Caja Seguros y luego la privatizó en una sociedad donde ingresaron Los W. Rodolfo D’Onofrio, actual presidente de River impulsado por la familia, fue gerente de la aseguradora mientras estuvo en manos de los Werthein.

Los lazos de los Werthein se expanden aquí y allá. La Sociedad Rural, donde sus caballos y vacunos suelen ser premiados, el Comité Olímpico Internacional, el Congreso Judío Latinoamericano son solo algunos ejemplos de los espacios que algunos integrantes de la familia ocupan.

Gerardo, cabeza visible del deporte olímpico argentino, es el más visible de todos. Y el que más cerca estuvo de partir el grupo por sus diferencias con los destinos de las inversiones del fondo familiar WST y su salida de Transportadora de Gas del Sur (TGS).

Gerardo parece distanciarse de sus primos y acercarse a otros empresarios como Edmond Safra –brasileño, heredero del exitoso banquero muerto en 1999- con quien gestionan un fondo de inversión, Replay Acquisition, con más de u$s280 mil millones.

En la tercera generación de los W las cosas no parecen estar del todo bien y los primos pronto podrían dividir los activos para que los hijos de Noel (Ariel y Daniel) y el nieto de Leo (Darío) escindan sus intereses de los del hijo de Gregorio (Gerardo).

En el medio, DirecTV aparece como una oportunidad para recuperar las épocas de brillo aunque para eso deberán apostar por producción de contenidos y tendido de redes, dos patas flacas de la empresa.

En un mercado donde la televisión paga solo parece sostenerse en la paquetización de servicios (tv+internet o tv+telefonía), DirecTV está renga.

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Lo mismo en el mercado de plataformas audiovisuales, donde Netflix, Flow, Amazon o Disney parecen inalcanzables. Ese desafío marcará la oportunidad de aprovechar una compra a precio bajo (un 10% de lo que pedía AT&T inicialmente) para ingresar a un mercado en expansión.

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