Qué es necesario para combatir el fraude en el teletrabajo

es preocupante que con el objetivo de mantenerse a flote productivamente, las organizaciones le están restando importancia a tareas de monitoreo y control

Es un hecho que muchas compañías han sabido responder a los retos de la pandemia adoptando, por ejemplo, el trabajo remoto. Sin embargo, para mí es preocupante que con el objetivo de mantenerse a flote productivamente, las organizaciones le están restando importancia a tareas de monitoreo que esta modalidad laboral conlleva, lo que lleva a ser más vulnerable frente al fraude corporativo.

Numerosos estudios han demostrado que, desde que creció el número de personas que hacen home office, ha habido también un incremento en los intentos de fraude. Al respecto, cabe señalar que para que esta situación se presentara, se mezclaron diversas circunstancias entre las que se destacan la ausencia de controles adecuados ante la nueva circunstancia de trabajo, la falta de conocimiento de las herramientas adecuadas para realizar un trabajo remoto seguro y el incremento de las transacciones virtuales, algo que también resulta novedoso para cierta parte de los consumidores.

En el caso de Argentina, por ejemplo, las industrias con mayor riesgo a sufrir este tipo de actividades ilícitas son el sector financiero, la salud, el e-commerce, la infraestructura y la construcción. No obstante, más allá del rubro específico, la mayoría de las empresas que realizan mucho de su trabajo con equipos que están lejos de las oficinas también resultan vulnerables.

Ante ese panorama, quiero ser enfático en que, además de iniciativas como el fortalecimiento de la comunicación con los empleados y su correcta capacitación con respecto a las herramientas de trabajo remoto y las medidas de seguridad que su uso implica, es vital fomentar dentro de los colaboradores el autocontrol y la autogestión frente a potenciales escenarios de riesgo. Para ello, la promoción y reconocimiento de buenas prácticas que apunten a la ética, el compromiso y la honestidad, serán esenciales para combatir males que acechan al mundo corporativo tales como el fraude, el ciberdelito y la extorsión.

Recordemos que atacar al fraude dentro de las organizaciones es una tarea que no se puede aplazar, más teniendo en cuenta que muchos de estos delitos podrían ser detectables recién dos o tres meses después de haber sido cometidos. En ese tiempo, la reputación de su compañía y la confianza puesta en usted por sus clientes pueden ser destruidos.

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